Qué necesita tu gestoría si vas por módulos
Guía para titulares de licencia · Septiembre de 2026
La escena se repite cada año: llega enero, tu gestor te pide los datos y tú apareces con una bolsa de tickets, el cuentakilómetros mirado a ojo y la sensación de que algo se te queda fuera. No es que lleves mal las cuentas: es que esos datos hay que ir guardándolos durante el año, y en marzo ya no están.
Esta es la lista de lo que te va a pedir, y de dónde sale cada cosa.
1. Los kilómetros del año
En módulos, lo que determina lo que pagas no es lo que has facturado, sino los datos de la actividad: el personal y la distancia recorrida. Por eso los kilómetros no son un detalle, son el dato.
Y aquí está el error más común: mirar el cuentakilómetros del coche en diciembre y restar el de enero. Eso falla por todos lados —un cambio de coche, una avería, el uso particular— y encima no distingue los kilómetros con pasajero. El sitio del que salen bien es el ticket del taxímetro, que los imprime cada vez que se cierra un turno, separados en total y ocupado.
2. Quién ha conducido y cuántos días
El otro dato que manda en módulos es el personal: quién ha trabajado en la licencia durante el año, si es asalariado o no, y desde cuándo. Si has tenido dos conductores y uno estuvo solo medio año, eso cambia el cálculo.
No hace falta nada sofisticado: basta con tener anotado quién llevó el coche cada día. El problema es que casi nadie lo tiene, y en enero se reconstruye de memoria.
3. Las facturas de los gastos, con factura de verdad
Combustible, taller, lavado, seguro, la revisión del taxímetro… Aquí hay una distinción que cuesta dinero: un ticket no es una factura. Para que un gasto sirva, tiene que ir a tu nombre y con tu NIF. En la gasolinera se pide en el momento; una semana después es una pelea.
Guárdalas según las recibes, aunque sea en una carpeta del móvil. El papel térmico de los tickets se borra solo: en seis meses muchos no se leen.
4. Lo que has facturado, aunque en módulos «no cuente»
Mucha gente cree que, si tributa por módulos, no hace falta llevar la cuenta de lo que entra. Tu gestoría te dirá que sí la necesita: para comprobar que módulos te sigue compensando, para los límites del régimen, y porque si algún día sales de módulos, sin esos números vas a ciegas.
5. Los papeles de la licencia y del coche
La ITV, el seguro, la revisión del taxímetro y los permisos municipales. No son para la declaración, pero es el momento del año en que todo el mundo descubre que algo caducó hace dos meses.
Esto no es asesoramiento fiscal. Cada caso es distinto y las normas de módulos cambian de un año a otro. Esta lista es lo que suelen pedir las gestorías que llevan taxistas; la tuya te dirá si necesita algo más.
La diferencia entre hacerlo en enero o durante el año
Todo lo de arriba se puede reunir en enero, a base de tardes. Pero reunido en enero sale peor: los kilómetros son una estimación, faltan facturas que ya no te van a dar, y los días trabajados salen de la memoria. Guardado según pasa, sale exacto y no cuesta nada.
Moventra te da el año hecho
Cada turno se cierra con la foto del ticket, así que los kilómetros quedan guardados solos, con los de pasajero aparte. Los gastos se apuntan con su factura y quedan clasificados. Y a final de año sale un resumen con los kilómetros, las carreras, los días trabajados y quién condujo, listo para mandárselo a tu gestoría.